Amor propio

—¿Pero tú me amas?— Preguntó Alicia.
—¡No, no te amo!— Respondió el Conejo Blanco.
Alicia arrugĂł la frente y comenzĂł a frotarse las manos, como hacĂ­a siempre cuando se sentĂ­a herida.
—¿Lo ves?— Dijo el Conejo Blanco.
Ahora te estarás preguntando qué te hace tan imperfecta, qué has hecho mal para que no consiga amarte al menos un poco.
Y es por eso mismo que no puedo amarte.


No siempre te amarán Alicia, habrá días en los cuales estarán cansados, enojados con la vida, con la cabeza en las nubes y te lastimarán.
Porque la gente es así, siempre acaba pisoteando los sentimientos de los demás, a veces por descuido, incomprensiones o conflictos con sí mismos.
Y si no te amas al menos un poco, si no creas una coraza de amor propio y felicidad alrededor de tu corazón, los débiles dardos de la gente se harán letales y te destruirán.
La primera vez que te vi hice un pacto conmigo mismo : «¡Evitaré amarte hasta que no hayas aprendido a amarte a ti misma!»—
Por eso Alicia no, no te amo.

💕❤️ No todas las personas podrán amarte, y eso no significa que te falte valor.
El rechazo duele cuando creemos que nuestro valor depende de la mirada de los demás. Pero la verdad es otra: nadie tiene el poder de definir quién eres.
El amor propio no es levantar un muro para que nadie te lastime; es construir un hogar dentro de ti, al que siempre puedas regresar cuando el mundo no sepa cĂłmo amarte.


Deja de preguntarte: ”¿Qué me falta para que me amen?” y comienza a preguntarte: ”¿Qué necesito para vivir en paz conmigo?”
Porque quien conoce el valor de su corazón deja de perseguir el amor… y empieza a vivir desde él.

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